viernes, 30 de octubre de 2015

A un mes para el agarrón andino

Cara y sello para Colombo y Manolito 
entre Campolargo y Laguna Blanca

El ambientazo que vive este acontecimiento es digno de cerrar con broche de oro una temporada de ensueño para las nuevas generaciones de turno. La dinastía de los hermanos Girón debe lanzar alabanzas en loas por este improvisado homenaje…

Por: Eduardo Ravell

Muchos son los aficionados que se preguntan de quién fue la idea para montarse en este cartel que día a día ha levantado un singular paréntesis de interrogantes dignas de refrescar memorias y abrirse de paso para remontarnos a la época dorada del siglo XX a partir de los años 50. Lo decía el veterano Victor José López “El Vito“ con el episodio que nos dejó Miguel Báez “Litri“ y Julio Aparicio entre la Barcelona ibérica y la Valencia enclavada en la provincia fallera de faldas al mar por aquellos tiempos en que la fiesta brava tenía algo más de técnica y menos centimetraje mediático. El de Huelva, Miguel Báez “Litri“ y el madrileño Aparicio protagonizaron más que un morbo por el tan sólo hecho de ser la nueva reencarnación novilleril del momento.

Han pasado no menos de 85 años para ver en este lado del charco a dos nobles jovencitos de pura cepa andina, entre uno y otro lar nativo sólo les separan caseríos curtidos de sembraderos de hortalizas y ambientes taurinos gracias a Las Porqueras de La Grita y La Consolación de la línea fronteriza entre Rubio y la hermana república neogranadina. Tal vez mucha gracia taurina se la debemos al patrono de San Sebastián de la capital tachirense y la Virgen de La Consolación de la vecina Táriba que en una ocasión llegó a enaltecer el nombre de Portón Taurino de América de la mano con Tovar en el Valle del Mocotíes emeritense.

Pero lo que nunca nos imaginamos es que el año 2015, ya por terminar, le daría un endosado de historia con Manolito Vanegas de las Mesitas de Seboruco en pleno faldero ante el Santo Cristo de La Grita, taurino por naturaleza y una sobresaliente actuación en el viejo continente con 16 novilladas, 22 0rejas y un rabo, dejando un carrusel de comentarios inéditos entre la península ibérica y la Francia que es taurina. Domingo López Chaves le descubrió y lo motivó a que saltara el charco para que posteriormente empresarios galos lo colocaran en suerte en plazas de renombre francés. Una oreja en Las Ventas del templo sagrado madrileño y una tercera participación que se quedó en pauta por lesión que le impidió haberse mostrado de cara al 2016. Vea qué cara y sello tiene el Vanegas de turno.


Jesús Enrique Colombo vino al mundo en un parto de pie en la Perla del Torbes, vaya suerte que no se puede desaprovechar de la mano del heredero de Don Juan Ruiz Palomares quien le vio detalles y pasión nata para hacer lo que le guste. Jesús Enrique va camino al pedestal de los grandes profesionales con agallas y ambición, con par de sienes bien puestas y con oído fuerte a la hora de escuchar al Maestro Enrique Ponce y su mentor cercano, Palomares. Tan poco tiempo es reflexionar para ver la suma de 12 novilladas y 7 festivales para 44 orejas y 7 rabos entre España y Francia.